Paseo de Alameda
La Alameda es un paseo y avenida de la ciudad de Valencia que tradicionalmente se extiende desde los Jardines del Real hasta la Plaza de Zaragoza, bordeando la orilla norte del Jardín del Túria. Aún así, las sucesivas ampliaciones de esta avenida hasta el puerto, ahora sin el *aixopluc de los árboles, todavía reciben el nombre de paseo de la Alameda.
Historia
Las torretas
De la primitiva alameda se conservan las dos torres dichas de los Guardas *construides el 1714 por orden del intendente Rodrigo Caballero y dedicadas a Santo Felip y SanSanto Jaume. El tejado de cada una tiene forma *piramidal recubierta de tejas *vidriades azules. A la fachada lucen los escudos de las familias más influyentes del siglo XVIII, que simbolizan el carácter aristocrático de la nueva Valencia borbónica.
la Alameda histórica
La parte histórica o paseo corre de los Viveros municipales hasta la plaza de Zaragoza, durante 1 km. Es *conectada con el paseo de la Ciutadella, a la otra banda del río, por cinco puentes: el puente del Real, el puente de la Exposición, el puente de las Flores el puente de la Mar y el puente de Aragón. Se organiza en la avenida principal, dos calzadas independientes de tres carriles cada una con zonas de aparcamiento tanto al centro como los bordes; dos franjas de dehesa a ambos lados; y una vía de servicio de dos carriles en sentido único (*est-oeste) adosado al norte. Es aquí que se encuentran las Torretas de los Guardas.
La estación de metro situada debajo del puente de la Exposición, paralelaa la Alameda y con accesos al mismo, fue diseñada por Santiago Calatrava adoptando el nombre en español de la antigua estación de ferrocarril *Alameda que era sita a la vecina avenida de Aragón.
[editar] la Alameda nueva
La parte nueva o avenida ya sin dehesa corre entre la plaza de Zaragoza y el cementerio del Grau, y entre de ellas hay cuatro plazas giratorias con esculturas célebres como el *Parotet. Tiene una largura de 2,5 km . Ofrece la entrada principal del Palau de la Música, diseñada también por *Calatrava, y se sitúa unas cuántas sedes de empresas importantes además de la sede del consorcio de turismo del País Valenciano. Comunica con la otra orilla a través de cuatro puentes: el 9%
Paseo del Prado (madrid)
El Paseo del Prado es el jardín público más antiguo de Madrid (España), y uno de sus bulevares más importantes. Se articula según un eje norte-sur, desde la Plaza de Cibeles hasta la Plaza del Emperador Carlos V, popularmente conocida como Glorieta de Atocha. A mitad de su recorrido confluye con la Plaza de la Lealtad y con la Plaza de Cánovas del Castillo, donde se ubica la fuente de Neptuno.Junto con los paseos de la Castellana y Recoletos, que se extienden al norte, conforma uno de los principales ejes viarios de la ciudad, al conectar la zona septentrional de la misma con la meridional.
En el terreno cultural, el Paseo del Prado alberga uno de los principales focos museísticos de España. En él se ubican los museos del Prado y Thyssen-Bornemisza y en sus inmediaciones se halla el Centro de Arte Reina Sofía, promocionados turísticamente bajo la denominación de Paseo del Arte.
En esta avenida también se encuentran diferentes monumentos y recintos de interés histórico-artístico, levantados en el siglo XVIII dentro del proyecto urbanístico del Salón del Prado, además de numerosos motivos ornamentales y paisajísticos. Destacan el Edificio Villanueva, sede principal del Museo del Prado, el Real Jardín Botánico y los conjuntos escultóricos de las fuentes de Neptuno, Cibeles y Apolo.
Por extensión, el Museo del Prado toma su denominación del paseo donde se encuentra su entrada principal.
La primera reforma urbanística del Prado Viejo tuvo lugar en el año 1570, bajo el impulso del rey Felipe II, que nueve años antes había establecido la Corte en Madrid. En la esquina de la carrera de San Jerónimo con el Prado existía una construcción que se denominaba la Torrecilla de la Música y aparecía en diversos planos de la época.
El proyecto consistió en la alineación de las manzanas orientales de la ciudad para la creación de una zona de recreo y esparcimimento, articulada alrededor del cauce del desaparecido arroyo de la Fuente Castellana o del Olivar, que discurría al este del casco urbano.
Fruto de esta iniciativa fue la plantación de una arboleda longitudinal, dispuesta en una única hilera en el caso del Prado de los Recoletos Agustinos y en tres en el de los Jerónimos, según puede apreciarse en el plano de Pedro Teixeira Albernaz del año 1656.
Mediante este eje arbolado se marcaba la línea divisoria entre el caserío de la ciudad y los recintos monacales ubicados al otro lado del Prado Viejo. A principios del siglo XVII fue construido, junto al monasterio de San Jerónimo el Real, el Palacio del Buen Retiro, una finca y residencia real que cerraba la cara este del Prado de los Jerónimos. De este último conjunto, sólo se conservan el Salón del Reino y el Salón de Baile (conocido como Casón del Buen Retiro), así como parte de sus jardines, que conforman el actual Parque del Retiro.
Durante el reinado de Carlos III, las reformas urbanas de Madrid se plantearon en lo que entonces era la periferia de la ciudad: el Prado Viejo que, pese a ser un paseo muy popular había ido cayendo en un estado de abandono y perdiendo su primitiva función de lugar de esparcimiento.
El Salón del Prado, como se llamó a esta gran reforma, convirtió esta zona, profusamente arbolada, en un paseo con jardines y fuentes. La idea fue promovida por el Conde de Aranda, presidente del Consejo de Castilla, iniciándose los trabajos en 1763. Se trataba de integrar de forma unitaria los fragmentos dispersos del espacio de transición entre la ciudad y el conjunto palatino del Buen Retiro, mediante la creación de un espacio circo-agonal limitado y embellecido por fuentes y vías arboladas.
El Salón del Prado fue ordenado urbanísticamente por José de Hermosilla, el cual diseñó una planta longitudinal, con grandes fuentes de trecho en trecho (Cibeles, Neptuno y las Cuatro Estaciones o de Apolo). Las fuentes y los elementos decorativos fueron proyectados por Ventura Rodríguez, trabajando en las esculturas los más reconocidos escultores del momento.
El Salón del Prado discurría desde la actual plaza de Cibeles a la glorieta de Atocha (glorieta del Emperador Carlos V), distinguiéndose tres tramos. El primero, con la fuente de Apolo (o de las Cuatro Estaciones) en su centro, contaba con las de Cibeles y Neptuno en los extremos, recibiendo el nombre de Prado de Apolo. El segundo, iba desde Neptuno al Jardín Botánico, ante el cual se disponía una glorieta con cuatro pequeñas fuentes (en el cruce de la calle de Huertas), y por último, el paseo que discurría delante de la fachada principal del Jardín Botánico constituía el tercer tramo, al final del cual se colocó la fuente de la Alcachofa, levantándose al fondo como parte de la cerca del Salón, la Puerta de Atocha o de Vallecas. La obra se remató con el arreglo y ornato del paseo que desemboca en la Puerta de Alcalá (1774-1778) y la remodelación del paseo que por el sudeste se dirige hacia la Basílica de Nuestra Señora de Atocha.
En la actualidad las estatuas de la Cibeles, Apolo y Neptuno aún nos acompañan. Entre palacios a uno y otro lado, se asentaron el Gabinete de Historia Natural (hoy el edificio principal del Museo del Prado), el Jardín Botánico, la Platería Martínez (en el lugar donde hoy está el Ministerio de Sanidad) y el Observatorio Astronómico, todos proyectados por otro de los grandes arquitectos del rey: Juan de Villanueva.
La fuente de la Alcachofa se trasladó al ángulo suroeste del estanque del Parque del Retiro. En la actualidad, existe una réplica moderna de la original en el centro de la glorieta del Emperador Carlos V.
De la época de creación del salón del Prado, aunque destinados inicialmente a residencias particulares, son el Palacio de Buenavista, en la intersección de la calle de Alcalá con la plaza de Cibeles, y el Palacio de Villahermosa (actual Museo Thyssen-Bornemisza), en la esquina de la Carrera de San Jerónimo con el paseo del Prado.
ESTAS SON LAS FOTOS VARIAS DE LA PLAZA DEL PRADO DE MADRID
Edificio Villanueva del Museo del Prado, el conjunto de mayor interés arquitectónico del paseo homónimo. Está considerado como la obra maestra del arquitecto Juan de Villanueva | Pintura de 1637, atribuida a Jusepe Leonardo, donde se pueden apreciar el Prado de los Jerónimos (en el extremo izquierdo) y el Palacio y Jardines del Buen Retiro (en el centro y a la derecha) | Vista del Salón del Prado desde la explanada entre el Museo del Prado y el Jardín Botánico a principios del siglo XIX (Entrada al Real Museo por la parte del Jardín Botánico, de Fernando Brambila) | |
Fuente de Apolo, una de las fuentes monumentales diseñadas para ornamentar el Salón del Prado | Jardín vertical del centro CaixaForum Madrid |